Fotografías del sexo durante la tercera edad para entender a Freud en el amor

Existe una barrera mental al pensar en sexo durante la tercera edad. Tal vez porque al comienzo de la vida, como en su final, se tiene en el imaginario colectivo de que todos son seres asexuados, pero más tiernos.

Una de las escenas más desoladoras de la cursi “Titanic” (1997), sucede cuando una pareja mayor se enfrenta a las dificultades de la catástrofe y se da cuenta de que no sobrevivirá ni siquiera a la noche, por lo que deciden quedarse en su camarote, recostados, aceptando la muerte. Abrazados reciben al agua helada que les ahoga. La tragedia de Rose es perder a su amante y, como sexualmente puede (socialmente debe), tener hijos y continuar una vida lejos del verdadero amor. En la pareja de viejos se clausura la vida, se cierra el ciclo sexual y aparentemente ésta no es mayor tragedia que la de la protagonista que no pasará sus “mejores años” con Leonardo DiCaprio.
Los ancianos incomodan en el escenario del placer o los instintos básicos.

Desde el nacimiento hasta la muerte, el sexo es aquello definitorio, aquello que no deja de cambiar por ser proceso y accidente.

No hay clausura si no cambio de acción.

 

Si bien el sexo, deja de ser la principal manera de formular activamente la sexualidad, los impulsos y los síntomas relacionados con el goce nunca dejan de estar presentes según Sigmund Freud

En viejos o en recién nacidos, existen como pulsión latente.

¿Por qué cuesta tanto trabajo imaginar a una pareja mayor tocándose, desvistiéndose uno al otro, jadeando, teniendo orgasmos?

La fotógrafa holandesa Annabel Oosteweeghel no sólo lo imagina; lo fotografía.

Puede que sea una serie perversa la de “Old Love”, pero representa comportamientos que suceden desde que el humano se convirtió en otro animal más en la Tierra con un pulgar oponible. Vivimos en una sociedad que prefiere darle prioridad a los cuerpos jóvenes, de belleza sintéticamente eterna, antes que reconocer que en alrededor de 30 años, estará compuesta –a mayor porcentaje– por cuerpos y mentes viejas.

Si los niveles de vida se mantienen como hasta ahora, todos tendremos 70 años algún día.

Cuerpos jóvenes enredados con cuerpos mayores. Melenas canas entre la entrepierna de mujeres canas o despreocupadamente tiernas. 

Bocas de arrugas alrededor del miembro de efebos o comensales con gran experiencia en el sexo.

La serie se compone de seis parejas disfrutando sus cuerpos en casas de arquitectura de los 60; así la serie revive una época de libertad sexual, sin ataduras sobre los limites del placer por edad o género.

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Fuentes:

Lens Culture
Annabel Oosteweeghel

Cultura Colectiva 

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